Editorial

ETICA Y BIOETICA

                                                                                                 Dr. Bernardo Tanur *

Nadie sabe con precisión como se ejercerá la medicina en el presente siglo, teniendo en cuenta el desarrollo excesivo, pero desigual y desproporcionado para las grandes mayorías.  ¿Se retomará la visión de sueños e ideales, o este objetivo se verá frustrado, reemplazado  por la mercadotecnia y la fría concepción de los intereses puramente económicos encabezados por la mayoría de Compañías de Seguros?

La visión optimista, es la que predice la apenas iniciación de la revolución biológica, que insiste que ese esperado aumento y transformación, serán en verdad una evolución positiva para la humanidad.  Nuevas drogas, sistemas, pruebas diagnósticas, las esperanzadoras habilidades para manipular el genoma humano, culminará con la prevención, curación y rehabilitación de innumerables enfermedades. 

Estas intervenciones se enfrentarán al gran y enorme reto, disminuir al máximo el costo-beneficio para poder así alcanzar a la gran población mundial, hasta ahora abandonada en una enorme proporción.

El gran triunfo a este respecto son indudablemente las vacunaciones masivas y casi todas accesibles.

La parte pesimista es aquella que predice que la medicina exacerbará nuestro sufrimiento psicológico, social y político.  Nuevos descubrimientos presagian nuevos problemas, entre ellos las nuevas tecnologías, que no curan enfermedades, sino prolongan el sufrimiento; es un ritual carísimo e innecesario.  La acción médica irá consumiendo más y más satisfactores, pero obtendrá cada vez menos, mucho menos beneficios.  Estaremos creando una cultura de procesos morbosos.  ¿Podrá ser la medicina nuestra némesis?, a la insolencia y el orgullo como en la vieja Atenas.  Bajo estos puntos de vista los debates en relación a estos opuestos caminos definirán el proyecto futuro de las políticas sobre como manejar la salud en los años que vienen.  Es el trabajo arduo de la Bioética, o sea el estudio conceptualizado de los problemas biológicos, ambientales, políticos, económicos y sociales a los que ya estamos enfrentando y que trazarán el gran proyecto de una medicina con aplicación más clara, más accesible y por supuesto mucho más humana.

Tendremos pues que revisar la concepción judeo-cristiana que sigue el mundo occidental, encabezados por los Estados Unidos y analizar en su inmensa y muchas veces desconocida realidad, que de hecho se está aceptando, liderada por las transformaciones político sociales de los países bajos como Holanda, que ya permiten por Ley, por supuesto amparada por ella, el practicar el Suicidio Asistido y la Eutanasia Activa.  No olvidemos las grandes acciones que los países lejanos al nuestro, en idiosincrasia, filosofía y religión, nos siguen dejando, podría ser positivo que de ellos llegáramos a  mejorar integralmente nuestra vida biológica.  Apertura con criterio es sumamente indispensable, sería necesario para lograr el tan ansiado entendimiento y la riqueza de adquirir mayor tolerancia.

Ética sólo contempla los códigos implantados a cada servicio, sistema, institución, asociación, profesión, etc.  Bioética tiene la expresión responsable de trabajar con intensidad para revertir los daños integrales que se visualizan en el futuro del ser humano.  Indudablemente hay que saber diferenciarlos.  Me permito sugerir nuestra definición de Ética:   “ES  LA  ACTIVIDAD CONSCIENTE  DEL SER  HUMANO,  DE  ACUERDO  A SU REALIDAD MACRO Y MICROCÓSMICA, CUYA ACCIÓN INFLUYE  Y  REFLEJA, PARA  BIEN O PARA MAL, EN  LA  MICRO Y  MACRO SOCIEDAD QUE HABITAMOS”.

La Bioética es una disciplina joven, surgió al final del siglo veinte ante la urgencia de replantearse el papel que desempeña el hombre dentro de un mundo cada vez más tecnificado, más desarrollado, más comunicado que le ha permitido una mejor calidad de vida, pero que paradójicamente lo enfrenta a su autodestrucción. (1)  Descartes, Kant, Locke y Mill, entre otros pensadores iniciaron un método de análisis rígido alrededor de los fundamentos morales de la sociedad en general y de la medicina en particular.  Aunque la mayoría de las citas bibliográficas refieren a Van Rensseilaer Potter como el creador de la corriente de pensamiento conocida como Bioética, esto no es totalmente cierto.  Antes de él ya existían algunos indicios de un planteamiento académico en torno al problema filosófico, tal es el caso de Aldo Leopold en 1946, un ingeniero forestal, y el relevante caso de los esposos Kennedy que deciden apoyar a André Hellegers, un médico católico en la fundación de una Instituto de Ética dependiente de la Universidad de Georgetown, proyecto que se abre a la opinión pública en 1971 pero que tenía más de tres años de trabajo ideológico y de diseño, no solo como una Institución sino como una corriente de pensamiento.  A Potter se le atribuyen dos grandes aportaciones; disertó la diferencia entre la ética médica y la bioética, y utilizó el término Bioética por primera vez (2,3)

Jaime Escobar Triana apunta: La Bioética entendida como preocupación de vida, comprende no sólo la supervivencia del hombre sobre la tierra, sino globalmente de todos los seres vivos.  La Bioética enfrenta el desafío que la civilización tecno-científica nos plantea a cada momento en esta etapa de evolución humana en que vivimos. (4)

En la misma raíz de la Ética residen numerosas ambigüedades; ni siquiera hay una sola acepción de Ética, sino una familia de acepciones, Normalmente, la Ética identifica también las reglas de conducta de determinados grupos de profesionales, así se identifica a la Ética de los abogados, de los contadores o de los médicos.  Cuando dichas reglas aparecen articuladas como cánones específicos en temas de corrección profesional, la Ética se entiende mejor como “etiqueta”.  De ahí surgen los códigos de profesiones. (3,5)

El problema de la objetividad en lo moral y del desarrollo de argumentos epistemológicos es un origen de la diferencia entre la Ética de las profesiones y la Bioética.  Una de las mayores preocupaciones de la Ética médica es lograr su aplicación directa, también de la filosofía, tal vez por ello la Bioética ha logrado cautivar y cojuntar a los filósofos con los médicos (5,6) 

1. Beauchamp T. Childrens J. Principles of Biomedical Ethics 3er Ed. New York, Oxford University Press, 1989

2.Tarasco MM. Tendencias y corrientes filosóficas en bioética. Med Etica 1994; 5: 355-348.

3.Tristam Engelhardt. Los fundamentos de la bioética. Paisós Bsica. Buenos Aires, Argentina, 1995.

4.Escobar Triana J. Bioética y derechos humanos. Colección Bíos y Ethos.  Ediciones del Bosque, Universidad del Bosque, Bogotá, Colombia, 1998.

5.Snyder Lois. Ethical choice. Case studies for medical practice.  American College of Physicians,   Philadelphia, Pennsylvania. 1996.

6.Córdova VH. Historia de la bioética en México. Conferencia del Seminario de Ética en la Calidad de la Atención Médica. Academia Nacional de Medicina, Asociación de Medicina Interna. México 2001.

Presidente Cuerpo Médico del Centro Médico ABC.  México, D. F. Ex Presidente de la Asociación de Medicina Interna de México y del Consejo Mexicano de Medicina Interna. Presidente del Comité de Ética y Bioética, Colegio de Medicina Interna de México

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